El corazón de las tinieblas


En el bosque de las Ardenas, en la provincia Belga de Lieja, cerca del pueblo de Spa, se encuentra uno de los circuitos más espectaculares que alberga a la Fórmula 1. Originalmente se trataba de un triángulo dibujado por las carreteras que conectaban los pueblos de Francorchamps, Stavelot y Malmedy que, desde su estreno en 1922, tuvo múltiples modificaciones. Como en Silverstone, escuchar algunos nombres nos permiten dibujar mentalmente el actual trazado: La Source, Eau Rouge - Raidillon; la Recta de Kemmel, Les combes, Malmedy, Rivage, Stavelot, Blanchimont, “The bus stop”. Y, al igual que el circuito inglés, algunos de esos nombres nos recuerdan episodios dramáticos de la Segunda Guerra Mundial.

Spa francorchaps es el circuito más antiguo de la F1.


El último golpe del Reich 

Durante el invierno de 1944-1945, la región de las Ardenas fue el escenario de uno de los grandes enfrentamientos del frente occidental en la Segunda Guerra Mundial. Allí se desarrolló la Ofensiva de las Ardenas, el último intento de Alemania por cambiar el curso de la guerra, y la posterior contraofensiva aliada, liderada por Estados Unidos, que logró contener y derrotar el avance alemán. 

Tras los desembarcos en las playas de Normandía (junio de 1944) y en el sur de Francia (agosto de 1944), los Aliados lograron quebrar la resistencia alemana en ambas regiones y avanzar, obligando a las fuerzas del Tercer Reich a replegarse. Ambos frentes (norte y sur) terminaron por unirse, y dejaron a los ejércitos alemanes en retirada hacia sus propias fronteras. Para finales de 1944, las tropas alemanas habían sido empujadas hasta una estrecha franja situada entre Francia, Bélgica, Luxemburgo y Alemania. 

Luego del fracaso en Arnhem del intento aliado de abrir con tropas terrestres y paracaidistas un corredor en el este de Holanda, para desde allí poder cruzar el río Rin e ingresar en Alemania (la Operación Market-Garden de septiembre de 1944), el frente occidental se estabilizó. 

Como respuesta al avance aliado, Hitler intentó  retomar parte del territorio perdido en Bélgica y el sur de Holanda con un ataque sorpresa en la región de las Ardenas. La contraofensiva alemana comenzó el 16 de diciembre de 1944. Su objetivo era  dividir las líneas británico-estadounidenses y capturar la ciudad de Amberes. En este contexto, los pueblos de Malmedy y Stavelot fueron escenario de una serie de atrocidades y crímenes de guerra cometidos por las fuerzas alemanas contra civiles y militares.

Malmedy y Stavelot 

Como parte del avance sobre las líneas aliadas, la 1.ª División Panzer SS del Sexto Ejército Panzer al mando del coronel Jochen Peiper era la punta de lanza de una de las tres columnas motorizadas de la operación. El  17 de diciembre, cuatro kilómetros al sur de Malmedy, se topó con un convoy estadounidense de treinta vehículos y casi 140 hombres.  Las tropas de las SS abrieron fuego y los norteamericanos se rindieron rápidamente. Tras ser registrados y despojados de sus pertenencias, los 126 hombres fueron alineados en ocho filas en un campo junto al cruce de caminos. Siguiendo la orden de Hitler de no mostrar "ningún tipo de inhibiciones humanas" y no tomar prisioneros de guerra, los hombres del Kampfgruppe Peiper abrieron fuego contra los soldados estadounidenses. Los alemanes continuaron su avance dejando atrás 86 soldados estadounidenses asesinados. Algunos sobrevivientes lograron escapar y dar aviso de la masacre. 

Al día siguiente, el 18 de diciembre, avanzaron y atacaron Stavelot que era defendido por 250 soldados estadounidenses. Lograron capturar el pueblo y el puente sobre el río Amblève, crucial para recibir refuerzos, combustible y municiones. Los días siguientes, las tropas estadounidenses lucharon por el control del pueblo. Durante la ocupación, las tropas alemanas asesinaron más de 100 civiles, incluidos niños. Tras cinco días de una intensa lucha calle por calle, los norteamericanos lograron recapturar Stavelot. 

La falta crítica de combustible, la mejora de las condiciones meteorológicas —que devolvió la superioridad aérea a los Aliados— y la resistencia estadounidense en puntos estratégicos permitieron que la contraofensiva encabezada por el general George Patton abriera el camino hacia el interior de Alemania. 

Huellas de la guerra 

Entre junio de 1945 y diciembre de 1947, el Ejército de los Estados Unidos llevó adelante una serie de juicios en Dachau que trataron los crímenes perpetrados por altos mandos del ejército alemán, funcionarios nazis, personal de campos de concentración y civiles. El “Juicio de la masacre de Malmedy” trató todos los crímenes de guerra atribuidos al Kampfgruppe Peiper en la Batalla de las Ardenas. 

Joachim Peiper, sus principales subordinados y algunos militares de mayor rango fueron procesados. Se los consideró responsables de la muerte de 362 prisioneros de guerra y 111 civiles. El tribunal emitió cuarenta y tres sentencias de muerte, veintidós cadenas perpetuas y ocho encarcelamientos más cortos. Sin embargo ninguna pena capital fue llevada a cabo. Todos los criminales de guerra convictos fueron liberados durante la década de 1950. 

Peiper fue el último en salir de prisión en diciembre de 1956. Tras un breve paso por Porsche y luego Volkswagen, donde fue despedido por su pasado Nazi, se fue a vivir a Francia. Durante la noche del 13 al 14 de julio de 1976 (celebración de la toma de la Bastilla), tuvo lugar un tiroteo en el lugar donde vivía. La casa fue incendiada y el cadáver calcinado de Peiper fue hallado después entre las ruinas con una bala en el pecho. Un grupo que se hacía llamar "Los Vengadores" se auto-adjudicó el asesinato 

Después de la guerra, el circuito de Spa-Francorchamps quedó dañado por los combates y la artillería, por lo que no volvió a recibir competencias hasta 1947. Durante las obras de reconstrucción, el trazado fue modificado: la chicana de Malmedy desapareció y se construyó una rápida curva peraltada en Stavelot para evitar el paso por el centro de la localidad. Con velocidades cada vez mayores y sin margen de error, los accidentes y las víctimas fueron en aumento. En 1969 el GP de Fórmula 1 de Bélgica fue boicoteado por los pilotos quienes exigían mayores medidas de seguridad. Desde 1979, Spa-Francorchamps adoptó un recorrido más corto y seguro, que regresó al calendario de la Fórmula 1 en 1983. Las curvas siguen allí y con ellas, el recuerdo de una batalla que convirtió esos lugares en el escenario de una de las páginas más oscuras del siglo XX.

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